Es estratégico proteger al Bajío, pero lo vamos a urbanizar

Compilado de notas que no permiten entender ahora la “amnesia” del Gobierno de Zapopan y su presidente municipal Héctor Robles Peiro sobre sus promesas de proteger el Bajío, y más que eso, la necesidad de hacerlo.

 

 

 

Notas actuales:

Avalan plaza en El Bajío

Guadalajara,  México (1 junio 2013).- A pesar de que existe una suspensión vigente que impide que el Ayuntamiento de Zapopan conceda permisos o licencias en El Bajío, la Administración que encabeza el priista Héctor Robles otorgó una licencia para construir un centro comercial.

La licencia de edificación CS/D-0001 13/E fue expedida el 29 de enero del 2013 y avala la obra en una superficie de 3 mil 644 metros cuadrados, que estará en Prolongación Tepeyac, entre Avenida del Bosque y el Circuito JVC.

 

Descartan suspender la plaza en Bajío (2 junio 2013)

La construcción de una plaza comercial en la Zona de El Bajío continuará, pues a juicio del Ayuntamiento de Zapopan no viola la suspensión que está vigente desde finales de noviembre del 2012 sobre el plan parcial de desarrollo ZPN-9 Base Aérea-Bajío.

José Castellanos, director de Obras Públicas de Zapopan, señaló que el desarrollo al que le otorgaron la licencia de construcción está fuera de las áreas de transición y de protección del Bosque La Primavera que, por la suspensión, están impedidos a cambiar el uso de suelo o a permitir construcciones.

“Es un permiso de construcción que se otorga según los usos que tenemos en el plan parcial en la zona del Bajío que tiene varios usos de suelo, y en este caso, ese permiso fue dado en las zonas aledañas al Periférico; no está cerca ni está dentro de la zona de protección ambiental ni en la zona de amortiguamiento, que es lo que pide la suspensión que se cuide”, argumentó Castellanos.

Explicó que no hay una delimitación geográfica de las áreas en las cuales no pueden otorgar permisos, pero aun así el Municipio está seguro de no haber incurrido en un desacato a la orden judicial.

MURAL publicó ayer que Zapopan autorizó la construcción del centro comercial de 3 mil 644 metros cuadrados, que estará en Tepeyac entre Avenida del Bosque y el Circuito JVC, y que a juicio del Parlamento de Colonias es una violación a la suspensión que hay sobre El Bajío.

 

 

 

Proyectan 4 torres en El Bajío (03-Jun-2013). 

El centro comercial autorizado para desarrollarse en El Bajío, es la primera parte de un proyecto de urbanización que prevé la construcción de cuatro torres y que será impulsado por la empresa Promodesa.

De acuerdo con expertos, esta zona de la Ciudad es un área de infiltración del agua pluvial, además de que es vecina del Bosque La Primavera.

Asesores de venta del complejo Bosque Central, la plaza comercial, con 24 locales en dos niveles y que inició hace dos meses, se entregará en cuatro meses.

En tanto, para la esquina de Prolongación Avenida Tepeyac, al cruce con Avenida Ayamonte, y a un lado de la plaza que está en proceso, se tramitan los permisos para la construcción de los cuatro edificios, que estarán listos en dos años.

Una torre de al menos ocho pisos será un hotel con 126 habitaciones; otra, de 11 niveles, será un corporativo; y las dos restantes, de más de 11 pisos cada una, serán departamentos.

Aunque aún no tienen permiso de construcción, los módulos habitacionales ya se están comercializando bajo un contrato de promesa de compra-venta.

Además de las construcciones que lleva Promodesa, casi a contraesquina se desarrolla otra torre corporativa, y sobre Prolongación Avenida Tepeyac, en los límites con El Colli, se aplana un terreno donde, al parecer, se edificará una tienda de autoservicio y una gasolinera.

Al ser cuestionado sobre los desarrollos autorizados para esta zona, el director de Obras Públicas, José Castellanos, aseguró no tener a la mano cuántos están en trámites ni si las torres en la zona serían viables de acuerdo a la regulación vigente.

MURAL publicó que el Municipio avaló el centro comercial sobre una superficie de 3 mil 644 metros cuadrados, lo que a juicio del Parlamento de Colonias, implicaba una violación a la suspensión que hay sobre El Bajío.

 

Notas anteriores:

 

 

Urbanizar el Bajío contaminará todo el acuífero (por si no quedaba claro)

http://www.agustindelcastillo.com/2011/11/urbanizar-bajio-contaminara-todo-el.html

Es un manto altamente frágil, muy permeable y fácil de contaminar el que existe en el área; el gobierno trata de minimizar los daños ocasionados por la Villa Panamericana en la zona, advierte Arturo Gleason Espíndola, consultor especialista en aguas subterráneas

Guadalajara. Agustín del Castillo. 

MILENIO-JALISCO. Edición del 14 de noviembre de 2011

Las ventajas de una zona de alta recarga de agua como es El Bajío del Arenal, que capta más de 60 por ciento del agua que cae como lluvia en su superficie, se convierten en desventajas al realizarse sobre ese territorio acciones de urbanización, que reducen el coeficiente de recarga y generan aguas negras de difícil manejo. Si a esto se añade el desnivel de este valle en relación con la zona metropolitana de Guadalajara, es previsible que las aguas negras penetrarán hacia el subsuelo y se provocarán daños en una de las grandes riquezas de todas las ciudades: sus aguas subterráneas, apunta el consultor Arturo Gleason Espíndola.

En un análisis que entregó a MILENIO JALISCO, el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG) advierte que el problema de las descargas de aguas negras de la Villa Panamericana durante los Juegos Panamericanos fue minimizado por el gobierno, por lo que entrega elementos no sólo para exigir que se dictamine con precisión el daño y sea restaurado, sino para que se sienten las bases para frenar la urbanización en las 1,200 hectáreas de El Bajío, una zona que debe preservarse por el bien del conglomerado urbano.

“Es probable que el dictamen final de la parte gubernamental minimice el daño para seguir adelante con la operación del complejo y su inminente venta, sin olvidar llevar a cabo el desarrollo urbano supuestamente sustentable que el gobierno municipal de Zapopan tiene planeado ejecutar para sepultar esta zona de recarga”, advierte.

Así, detalla los impactos que se avecinan en caso de que la urbanización culmine: “Hay que tener en claro que las aguas subterráneas desempeñan un papel fundamental en la salud económica social de Guadalajara, ya que sacian la sed de 30 por ciento de la población. Si no se protegen las aguas subterráneas, tanto en términos de cantidad como de calidad, habrá escasez de agua y aumentarán los costos de abastecimiento, con evidentes daños a la salud humana”.

Sin embargo, “a pesar de la repetidas advertencias y exhortos que se hicieron para no construir la Villa en una zona de recarga, esto se llevó a cabo. Es evidente que uno de los riesgos que se subestimaron fue el de la contaminación de las aguas subterráneas, sobre todo cuando la zona es baja y es complicado elevar las descargas hacia otros puntos más altos para drenarlas”.

La urbanización afecta las aguas subterráneas de dos maneras: uno, “modificando radicalmente las modalidades y las tasas de recarga del acuífero”, y dos, “afectando adversamente la calidad de las aguas subterráneas”.

De este modo, “al construirse la Villa en una zona de recarga la tasa de infiltración disminuyó a pesar de la construcción de los pozos de infiltración. Nunca se infiltrará la misma cantidad de agua en condiciones naturales que la que se pudiera infiltrar a través de muchos pozos”. Pero además, la urbanización también “tiende a disminuir la evaporación y a aumentar y acelerar los escurrimientos superficiales”. Es probable que este aumento de escurrimiento “afectara el funcionamiento de las plantas de tratamiento instaladas. El problema es que mientras se tenga planeado darle un ‘desarrollo urbano sustentable ordenado’ [sic], la cubierta impermeable crecerá provocando inundaciones de aguas pluviales mezcladas con aguas negras. Por lo tanto, no habrá planta de tratamiento que pueda limpiar tal cantidad de agua y ni espacio disponible para la instalación de esta infraestructura. Crece el flujo a nivel por la urbanización, crecerá la necesidad de espacio para tratar lo que ya no se infiltra”.

En cuanto a la calidad del acuífero, “de manera abrupta fue afectada con la descarga directa al suelo. Es lamentable que en vez de evaluar el daño con detenimiento, la autoridad trate de calificar lo sucedido como un ‘daño menor’. Es una declaración que delata la ignorancia y el desatino que caracteriza a nuestra clase política. Es indudable que el daño a la calidad del agua es real, pero la pregunta es ¿en qué proporción? La ciencia nos da a conocer parámetros que permiten evaluar el daño a través de los protocolos internacionales en manejo de aguas subterráneas”.

De tal manera, “será necesario conocer un poco de lo que sucede cuando un contaminante afecta un acuífero para establecer la metodología de restauración, dejando de lado los análisis tendenciosos y los apasionamientos irracionales”.

El consultor entregó a este diario dos modelos generales de acuífero: el protegido, de bajo riesgo de contaminarse por estar relativamente confinado por una capa de piedras, o el frágil, que no tiene esa capa de protección e infiltra todo en un manto arenoso, caso de El Bajío (ver gráficos anexos).

“En cuanto a la protección del acuífero, hay menor riesgo a la contaminación en acuíferos naturalmente bien protegidos —terreno impermeable— que en acuíferos vulnerables o permeables. La caída de agua de estos últimos muy a menudo requiere la aplicación de tratamientos complejos y costosos”.

En el caso de la cuenca El Bajío, “como en la mayoría de las subcuencas del valle de Atemajac, los acuíferos son vulnerables, de tal manera que el riesgo de contaminación es alto. Partiendo de esta premisa, es necesario considerar el grado de vulnerabilidad de la zona y detener la urbanización inmediatamente, ya que no cuenta con protección natural. Ahora, una vez que sabemos que el acuífero está desprotegido, es necesario conocer cuál es el comportamiento de los contaminantes en un acuífero para determinar el grado del daño”.

En el caso de este evento, “el volumen de descarga de aguas negras al suelo no fue menor. Se comentó que la Villa tuvo un aforo máximo de 18 mil personas durante quince días, si tomamos un promedio de nueve mil personas y les asignamos 150 litros por habitante al día, nos da un volumen de un millón 350 mil litros al día, pero a este volumen hay que descontar 20 por ciento de pérdida entre lo que entra y lo que sale, por lo tanto, obtenemos un volumen de un millón 80 mil litros/día o un caudal de descarga de 12.5 litros por segundo”.

Este volumen por quince días que duró la justa deportiva, “obtenemos 16 millones 200 mil litros vertidos a la zona de recarga.

“Ante tal volumen, ahora le pregunta es ¿cómo se dispersó y diluyó este volumen en las aguas subterráneas? El dictamen que se acaba de difundir sobre que los pozos no se contaminaron es precipitado, cuando el volumen que se descargó no es menor y los puntos de descargas están dispersos en varios puntos de la zona”, añade.

Así, “es necesario hacer un estudio a profundidad para dictaminar el área de dispersión de la contaminación y el grado de dilución en las aguas subterráneas en base a los protocolos internacionales, para determinar la estrategia de restauración”.

Pero sobre todo, insiste, “es necesario detener toda urbanización en la zona y renunciar a cualquier plan de desarrollo urbano. La autoridad y la sociedad deben entender que las zonas de recarga no se urbanizan. No existe urbanización sustentable en una zona de recarga”.

De no regularse, El Bajío será una bomba de tiempo: constructores

http://www.informador.com.mx/jalisco/2011/336409/6/de-no-regularse-el-bajio-sera-una-bomba-de-tiempo-constructores.htm

ZAPOPAN, JALISCO (09/NOV/2011).- De no tomarse las medidas adecuadas para definir el desarrollo urbanístico, la Zona de El Bajío, en Zapopan, se convertirá en una bomba de tiempo no sólo para el municipio sino para la Zona Metropolitana de Guadalajara, advierte el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Jalisco, Miguel Zárate Hernández.

“Debemos tener especial cuidado en el futuro desarrollo de toda la Zona de El Bajío, no sólo en la Villa Panamericana como complejo de vivienda. Si no se toman las medidas adecuadas en toda la zona, vamos a tener una bomba de tiempo porque habrá un impacto permanente en el subsuelo, acordémonos que El Bajío es una zona de recarga de aguas pluviales, de aguas de lluvia, y hace unos años no estaba considerado el desarrollo en esa zona”.

La construcción en esa área se realizó por “intereses económicos” de algunas personas que hacen lo necesario para cambiar los usos de suelo, lo que permite la edificación de fraccionamientos, por lo mismo resalta la importancia de que se consideren las medidas necesarias, estrictas, para tener un desarrollo sustentable.

“Vamos a tener un conflicto ambiental en toda esa zona que, al final de cuentas, afectará a todos los tapatíos”.

Al particularizar el tema en el caso de la contaminación en el subsuelo por el vertimiento de aguas residuales de los atletas que habitaron la Villa Panamericana, Zárate Hernández indicó que se trató de “un descuido humano” y la responsabilidad mayor es del Comité Organizador para los Juegos Panamericanos (Copag).

“Ya se sabía con anticipación que iban a estar viviendo durante los 15 días de los Juegos Panamericanos más de seis mil atletas, cuando la capacidad de la planta tratadora de la Villa consideraba tres mil habitantes, entonces era evidente que se tenían que considerar medidas complementarias para tener el tratamiento. Por parte del Copag se contrató a una empresa para que llevara una planta movible y, en un descuido y otro tipo de factores, como las mismas lluvias, hicieron que se rebasaran las dos plantas de tratamiento, se vertieron los residuos que estaban almacenando en una serie de cisternas al subsuelo”.

Aseguró que estarán al pendiente de los resultados que midan el impacto de la contaminación que tuvo el subsuelo, aunque indicó que los mantos freáticos difícilmente se contaminan porque el agua conforme se filtra se limpia. Para hablar de un desastre ecológico, añadió, debe ser un acto recurrente durante mucho tiempo.

En otro asunto, el dirigente de los constructores en el Estado lamentó que el recorte en el presupuesto estatal para obra pública del próximo año sea 33% menos que el de 2011. Este año, en total, se alcanzaron ocho mil 731 millones de pesos; para 2012 se estima una bolsa de cinco mil 797 millones de pesos.

Aunque esperan contar con más por la participación privada, reconoció que no se alcanzará la cifra de este año porque “en 2012 no hay Panamericanos”.

Zona de El Bajío no debe admitir urbanización

http://jalisco.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/47d34562895771bfef6e6b5583cab257

Gleason Espíndola, Ramírez Murillo y Gutiérrez Nájera ven insuficiente la “franja ecológica”; dicen que Zapopan se presta a intereses inmobiliarios.

Guadalajara  • Científicos y ambientalistas se oponen al plan parcial de desarrollo urbano que pretende aprobar hoy el Ayuntamiento de Zapopan en la zona de El Bajío, porque se alterará de forma definitiva la recarga del acuífero metropolitano y porque sirve a los intereses de corto plazo de los especuladores inmobiliarios, y no al futuro de la ciudad.

“Nuevamente somos testigos del atropello de la ciencia, del conocimiento básico de las fuentes subterráneas de agua; creo que se vuelven a hacer estudios por encima, yo no vi ninguna referencia al estudio hidrológico de la zona, que nos permita conocer el comportamiento de las aguas de El Bajío, pero sobre todo de lo que es a la cuenca del arroyo de Atemajac, ya que es un sistema hidrológico muy importante cuya evidencia está en Los Colomos, los manantiales de Patria y Federalismo y el parque Tucson; no fueron valorados, nuevamente los estudios se han hecho a modo, y ni la seriedad ni el protocolo internacional en el manejo de aguas subterráneas, esto me suena más bien a una treta para poder terminar de urbanizar totalmente El Bajío”, dijo el consultor Arturo Gleason Espíndola.

— ¿Cuáles son los riesgos de urbanizar El Bajío?

— Definitivamente estamos comprometiendo la disponibilidad de agua en el futuro de la zona poniente de la ciudad; una gran parte, es un sistema tanto superficial como subterráneo, de suministro de agua; […] y esto es por decir un daño ecológico, pero además, es evidente que es una zona baja, en donde el agua para poder drenar va a ser muy difícil, y yo no vi estrategias serias de cómo se iba a desalojar el agua con lluvias muy intensas; entonces nuevamente estamos enfrentando una gran posibilidad de inundación y contaminación para los seres humanos que habitan ahí.

Marco Antonio Ramírez Murillo, también consultor en el tema, señala que no hay disyuntiva urbana: “Sencillamente no se debe urbanizar El Bajío, ni siquiera en una franja, porque las consecuencias no serán buenas”.

El estudio del suelo en la zona revela que “tiene una baja permeabilidad inmediata, y allí se retiene toda el agua que viene del complejo volcánico de La Primavera; cuando hablo de esto, quiero decir que el agua se infiltra, pero necesita tiempo para hacerlo, y si se ponen casa y calles, los tiempos de infiltración serán mayores y será inevitable que haya inundaciones, como ya se han presentado con el estadio de chivas [Omnilife] en algunas lluvias excepcionales”.

Por si fuera poco, “no se trata de un espacio tan grande como para que sea susceptible de urbanizar, esta sub cuenca, si no hubieran hecho el periférico, drenaría hacia Los Colomos, y es obvio que en sus condiciones actuales no tiene salida en superficie, pero los promotores de la urbanización tienen conocimiento superficial de esto, y la autoridad también, entonces se dan decisiones incongruentes, porque no se trata de establecer una franja ecológica, se trata de no urbanizar ya nada más”.

Ramírez Murillo criticó la propuesta zapopana de dar uso de oficinas a la Villa Panamericana, porque eso no evitará la gran carga de personas y de autos, y la presión ambiental sobre la zona.

La presidente del Instituto de Derecho Ambiental (Idea), Raquel Gutiérrez Nájera, señaló que la Ley de Aguas Nacionales da medios de defensa legal de las zonas de recarga, si bien no hay áreas protegidas específicas para eso. Dijo que el acceso al agua es un bien público que la ley establece por encima de los intereses particulares, y lo harán valer judicialmente.

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Comments
One Response to “Es estratégico proteger al Bajío, pero lo vamos a urbanizar”
  1. Marco Ramirez dice:

    Las bondades del acuífero de Atemajac
    Por La Jornada Jalisco ,16 abril 2012 3:08 pm 1
    Marco Antonio Ramírez Murillo*.- El ”Acuífero de Atemajac” (650 km2) ha sufrido un deterioro ambiental, el cambio del uso de suelo y sobreexplotación de los recursos naturales han propiciado cambios e impactos irreversibles en sus condiciones naturales.
    La expansión urbana debido a la demanda vivienda y parques industriales en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) y Zona Conurbada de Guadalajara (ZCG), a través del paso del tiempo, ha provocado cambios en el ciclo natural del agua modificando su comportamiento y por consecuencia efectos perjudiciales, a los que se les denomina fenómenos de la naturaleza de manera incorrecta ya que son el resultado de los cambios antropogénicos.
    El impacto ha provocado que cauces de ríos y arroyos hayan resultado invadidos por construcciones alojadas al borde de sus márgenes, en la zona de inundación y en algunos casos dentro del mismo cauce.
    El “Acuifero de Atemajac” se encuentra en un área como pocas en el mundo donde se tiene un suelo (toba tala) con gran potencial hídrico, este suelo con características de porosidad y conductividad hidráulica de rango alto, resultando un coeficiente de almacenamiento bastante interesante, estas condiciones se aprovechan si el agua resultante de las precipitaciones en la zona son encausadas al subsuelo mediante la infiltración; al crecer la mancha urbana se cambia el modelo hidrológico reduciendo la superficie natural susceptible para tal efecto.
    Este acuífero depende de la lluvia como su principal fuente de recarga, por lo cual debemos dejarle las condiciones propicias para que de manera natural se generen los encausamientos necesarios y así reducir también en costos de infraestructura para dicho fin, debemos darnos cuenta que el subsuelo de esta zona es un cisterna gigantesca de condiciones naturales la cual es un privilegio, y que si no tenemos el cuidado de preservarla generaremos un colapso, esto ya sea manifestado con algunos asentamientos diferenciales ocasionados por subsidencia (sobre-explotación de acuífero por extracción desmedida de agua del subsuelo).
    El sistema intermunicipal de abastecimiento (SIAPA) del total de agua suministrada el 30% proviene del subsuelo, para ello esta área del poniente de la ZCG que tiene las mejores condiciones naturales para este fin debemos de propiciar que las siga preservando para contar con esta fuente de abastecimiento por muchos años más, deteniendo en lo posible el desarrollo de la mancha urbana al poniente de la ZMG, o al menos bajando el COS (coeficiente de ocupación de suelo) y subiendo el CUS (coeficiente de uso de suelo) tratando de propiciar mayor densidad de población en menor cobertura de área de desplante.
    Es del conocimiento público aunque no conocida por los desarrolladores inmobiliarios que el “Acuífero Atemajac” presenta valores negativos de balance hidrológico, esto quiere decir que le extraemos más agua de la que ingresa, o sea menos agua se infiltra y más agua se extrae del subsuelo con la perforación desmedida de pozos profundos con fines de abastecimiento; el mal manejo geográfico de compra y venta de derechos de agua ha propiciado el emplazamiento de desarrollos industriales y de vivienda demandando caudales para abastecimiento, los cuales se cubren sacando agua del acuífero de manera desmedida, dando como resultado abatimientos drásticos en los niveles hídricos del subsuelo generando asentamientos diferenciales estructurales (subsidencia), además de condiciones propicias de inundación.
    Es importante destacar que actualmente la infraestructura dependiente del sistema intermunicipal de abastecimiento ya ha sido rebasada su capacidad para el suministro de agua teniendo que buscar fuentes alternativas, agregando que las decisiones políticas y no técnicas han encaminado los recursos de manera errónea perdiendo un tiempo valioso poniendo en riesgo y a punto de colapso el sistema integral hídrico de abastecimiento.
    Para que tengamos un acuífero sustentable y que no lo perdamos como fuente importante y determinante para el abastecimiento de agua será necesario impedir en lo posible el crecimiento de la mancha urbana hacia poniente de la ZMG.
    La Gestión y Cultura del agua debe tener como objetivo que el balance hídrico del “Acuífero Atemajac” retome valores positivos para seguir utilizándolo como fuente de abastecimiento en el futuro.

    Marco Antonio Ramirez Murillo
    Participante de Ciudad para Todos
    @hidroilogico

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